Caso clínico | Tiempo de lectura: 3 minutos
Cuando un paciente acepta un tratamiento de blanqueamiento, deposita su confianza en el criterio del odontólogo. Y esa confianza se fortalece cuando cada decisión clínica está respaldada por un protocolo bien planificado y resultados consistentes.
En este caso clínico compartido por el Dr. Campoverde, el tratamiento comenzó con un diagnóstico preciso y una toma de color inicial de 2L1.5 para el cuerpo del diente y 2M2 para el borde incisal.
Tras una profilaxis y la preparación del campo operatorio con Umbrella™ y UltraTect™, se protegieron los tejidos blandos con OpalDam™ Green y se realizaron dos aplicaciones de Opalescence™ BOOST, de 20 minutos cada una.
El tratamiento continuó en casa durante 10 noches, siguiendo un protocolo con Opalescence™ PF 10 %, pasta dental Opalescence™ y UltraEZ™ permitiendo acompañar la evolución del caso hasta alcanzar el resultado esperado.
Al finalizar, la evaluación mostró un cambio a 1M1 tanto en el cuerpo como en el borde incisal del diente.
Resultado Final.
Pero este caso nos recuerda algo más importante que el cambio de color.
Los protocolos bien ejecutados no solo transforman sonrisas; también le permiten al odontólogo trabajar con la tranquilidad de saber que está ofreciendo un tratamiento respaldado por evidencia, experiencia y resultados predecibles.
Conclusión
La confianza del paciente comienza mucho antes de ver el resultado frente al espejo. Comienza cuando el odontólogo elige un protocolo en el que puede confiar y lo ejecuta con criterio clínico en cada etapa del tratamiento.
¿Qué aspectos de un sistema de blanqueamiento le brindan mayor confianza para recomendarlo y utilizarlo en su práctica diaria?
